“Es mejor comerlas en ayunas” y otros 4 mitos sobre las frutas”

"Es mejor comerlas en ayunas" y otros 4 mitos sobre las frutas

“Es mejor comerlas en ayunas” y otros 4 mitos sobre las frutas”

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recomiendan un consumo diario de frutas y verduras de 400 gramos. Parece claro, entonces, que las frutas son tanto necesarias como beneficiosas para nuestra salud. A pesar de esto, no se libran de mitos y rumorología en torno a su consumo. Desde que las frutas congeladas son peores, pasando por la hora exacta a la que debemos comerlas hasta poderes sanadores. Desmontamos los mitos que rodean a este grupo de alimentos.

Las congeladas o deshidratadas son de peor calidad” 

Los tres tipos principales de procesos por los que pueden pasar las frutas antes de su venta son la congelación, la deshidratación y la conservación en almíbar.

En el caso de las congeladas, su único inconveniente es la dificultad que puede haber para encontrarlas, a diferencia de otros vegetales. Pero, como ocurre con las verduras y otros alimentos congelados, no hay ningún inconveniente al comerlas. De hecho, como se recolectan en el punto óptimo de maduración, aclara la química experta en nutrición clínica, Ángela Quintas, “mantienen sin problema sus propiedades“.

frutas deshidratadas

Las deshidratadas, por su parte, “pierden su contenido en agua y concentran su contenido en azúcares”, aclara Quintas. Aunque no por esto hay que descartarlas: “Son interesantes para personas con altos requerimientos calóricos, como deportistas que tengan que correr una maratón o hacer deporte en alta montaña”.

La peor manipulación es el almibarado, aclara la experta, porque consiste en hervirlas y echarles azúcar. Por tanto, pierden fibra y la fructosa original. “También disminuye su contenido en micronutrientes como el potasio, la vitamina C y los carotenos”.

Los diabéticos no deben comerlas” 

Por supuesto. Los diabéticos pueden comer fruta, aunque se recomienda acompañarla de alimentos que nos aporten proteínas. Así se atenúa el pico de insulina que provocan. Aunque la fruta tenga azúcar en forma de fructosa, nos aporta otros muchos nutrientes como las vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra, etcétera, que la hacen imprescindible para cualquier tipo de persona y patología”.

Sí existen casos en los que puede que sea necesario reducirlas, evitarlas o eliminarlas, explica Quintas, como son las “alergias o intolerancias alimentarias”. Aunque, matiza, “todo dependerá de la persona y su grado de tolerancia a las frutas que presenten el alérgeno”. Por ejemplo, aclara, que algunas personas alérgicas a frutas las toleran si están peladas o lavadas o en almíbar.

 

Fuente: Alberto G. Palomo.  https://elpais.com