Aliméntate sanamente también en la escuela

Una alimentación sana debe proporcionar de manera balanceada la energía, las proteínas, la grasa, las vitaminas y minerales, que de manera fraccionada se deben de consumir durante las 24 horas del día.

Así, llevar una buena alimentación, rica en nutrientes nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida, ya que evitaremos enfermedades ocasionadas por el sobrepeso y encontraremos un equilibrio integral.

¿Y tú, comes bien?

Muchas veces, nuestro ritmo de vida o nuestras múltiples ocupaciones son usadas como un pretexto para no comer de manera adecuada, lo que nos puede causar distintas enfermedades causadas por malos hábitos alimenticios.

Los expertos recomiendan una alimentación basada, en por lo menos, 4 tiempos de comida: Desayuno (7:00 hrs.), Refrigerio (10:30 hrs.), Comida (15:00 hrs.) y Cena (de 18:00 a 20:00 horas). Sin embargo, seguir dicha rutina puede ser casi imposible.

Por eso, es recomendable que lleves un refrigerio.

Algunos tips para que en el regreso a clases puedas alimentarte de manera sana son:

a) Prepara tus alimentos en casa en lugar de comprarlos ya preparados en establecimientos. Así cuidas tu salud y tu presupuesto.

b) Incluye en tu refrigerio el consumo de agua simple.

c) Incluye alimentos de los tres grupos: 1) Verduras y frutas, 2) Cereales y Tubérculos, 3) Leguminosas y Alimentos de Origen Animal.

d) Procura escoger alimentos variados y diferentes, no siempre lo mismo. Utiliza la creatividad y aprovecha los alimentos de temporada.

e) Alimentos prácticos. El éxito de un refrigerio saludable tiene que ver, en gran medida, con lo práctico que es consumirlo. Los elementos que se deben considerar son: la apariencia, que sepa bien, que sea de fácil transportación, que no requiera calentarse y que no requieran refrigeración.

Algunas ideas prácticas que puedes incluir en tu dieta escolar son:

  • Barras de queso.
  • Palomitas de maíz bajas en grasa y sal.
  • Frutas y verduras de temporada de preferencia con cáscara (manzanas uvas, zanahorias, jitomates cherry).
  • Pasas y otras frutas secas.
  • Nueces, almendras, avellanas (sin sal).
  • Galletas integrales.
  • Yogurt.
  • Rollitos de jamón con queso.
  • Sándwich.

La clave está en que te organices un poco y logres establecer un horario de comidas y respetarlo. También, procura que los alimentos estén balanceados y que tu dieta no se base en comida rápida o comida chatarra.

 

Fuente: Olivia Sánchez Lara, Directora Académica de Nutrición, UNITEC Campus Sur.